El acelerado crecimiento del mercado de streaming alcanzó su límite histórico en el segundo trimestre de 2026. Tras años de expansión constante impulsada por la variedad de plataformas, los usuarios comenzaron a saturar sus presupuestos y a mostrar una creciente resistencia a los aumentos de tarifas aplicados por las principales compañías del sector.
El estancamiento del sector del streaming se explica por una saturación física y financiera del consumidor. Con un promedio de tres cuentas activas por hogar en comparación con las dos que registraban en 2020, las familias han comenzado a aplicar una dinámica de rotación selectiva. En lugar de mantener suscripciones estables a largo plazo, los usuarios se suscriben temporalmente para ver una serie específica y cancelan de inmediato al terminarla. Este comportamiento errático, que los analistas comparan con citas rápidas, provocó la cancelación de más de cuatro millones de cuentas en un periodo de doce meses.
Esta inestabilidad se ve agravada por la caída en los ingresos por usuario que perciben las compañías de entretenimiento. El reciente crecimiento de clientes se logró gracias a la introducción de planes económicos con publicidad, los cuales cuestan en promedio 75 coronas ($133 MXN) frente a las 126 coronas ($224 MXN) de los planes limpios. Aunque esta estrategia sumó suscriptores, la reducción de tarifas provocó una caída del 5 por ciento en el ingreso promedio por cuenta en un año, obligando a plataformas como Netflix a aumentar sus tarifas básicas.