Ante la alerta por el brote de hantavirus, se ha identificado a Leo Schilperoord como el paciente cero, de acuerdo con información de reportes difundidos por Ansa Latina y medios europeos.
La hipótesis detalla que Leo Schilperoord, un ornitólogo de 70 años y su esposa, Mirjam Schilperoord, de 69 años, murieron tras contagiarse de hantavirus presuntamente durante una expedición de observación de aves en Argentina.
Tras su muerte, el cuerpo de Leo Schilperoord fue depositado en la isla de Santa Elena, un territorio británico del Atlántico Sur.
Mientras que en la hipótesis, su esposa Mirjam Schilperoord también enfermó a bordo del crucero; sin embargo, tras viajar hasta Sudáfrica, murió en el hospital de Johannesburgo en Sudáfrica el 26 de abril.