Durante la madrugada de este 3 de marzo, mientras la mayoría estábamos durmiendo, la Tierra proyectó su sombra sobre la Luna y la transformó en un disco cobrizo suspendido en el cielo, tal y como lo describió la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El eclipse total de Luna que fue visible en la República Mexicana, es un fenómeno astronómico que no requiere telescopios ni filtros especiales: basta con mirar hacia arriba antes del amanecer pues ocurre todavía a estas horas, en lo último que podremos ver de este eclipse y también de la llamada Luna de Sangre.
La totalidad del eclipse lunar tuvo lugar en el transcurso de la madrugada, ofreciendo un espectáculo que se prolongará hasta las 08:23 de la mañana.

Con información de El Heraldo de México