Este jueves 9 de abril se ha confirmado que tras completar un histórico viaje de 10 días alrededor de la Luna, la tripulación de Artemis II se prepara para regresar a la Tierra este viernes por la noche, marcando el retorno de misiones tripuladas estadounidenses al entorno lunar después de más de 50 años.
Sin embargo, especialistas han confirmado que el viaje no está exento de riesgos ya que uno de los momentos más críticos será el reingreso a la atmósfera terrestre, cuando la nave Orion alcance velocidades cercanas a los 40 mil kilómetros por hora lo que les va a generar grandes problemas.
Cabe destacar que tras el aterrizaje el cuerpo humano también enfrenta un proceso de adaptación tras permanecer varios días en microgravedad, al regresar, los astronautas pueden experimentar pérdida de equilibrio, debilidad muscular y desorientación algo que ya se ha visto en misiones anteriores.
Estos efectos se deben principalmente a la alteración del sistema vestibular, responsable del equilibrio por lo que para mitigar estas consecuencias, los astronautas siguen estrictas rutinas de ejercicio en el espacio, incluyendo entrenamiento de resistencia y trabajo cardiovascular.
A pesar de estas complicaciones, los especialistas señalan que el cuerpo humano suele recuperarse con relativa rapidez y en cuestión de semanas o meses, la mayoría de los astronautas logra readaptarse completamente a la gravedad terrestre luego del gran desafio que han estado viviendo.